Los turistas clasifican a América Latina como destino no peligroso

El eslogan "El riesgo es que te quieras quedar" de la campaña turística de Colombia es una forma de enfrentar con decisión a la percepción subjetiva de temor: esa noción difusa de un ambiente violento capaz de espantar a potenciales visitantes y muchas veces amplificada por la línea editorial de los medios de comunicación.

El secretario general de la Organización Mundial del Turismo (OMT, un organismo de la ONU), Taleb Rifai (Jordania, 1949),resta importancia a esa relación, luego de dictar en la Casa de América de Madrid una conferencia sobre el papel del turismo en Iberoamérica como factor de desarrollo. "Inestabilidad y turismo no van mano a mano. Hay que tener en cuenta que la gente, a nivel mundial, está cada vez más formada y es más consciente de lo que está pasando", afirma.
De acuerdo Rifai, muchos turistas tienen presente que su seguridad no depende sólo del medio local, sino también de su comportamiento. "Hemos visto a viajeros en lugares que las noticias y los medios clasifican como áreas peligrosas. No porque no se lo crean, sino porque se han acostumbrado y vuelto cautelosos en sus viajes. Saben que si hay un brote de violencia en cierta zona no significa que la adyacente no se pueda visitar".
"Los conflictos armados ya no son un tabú", y no cree "que la gente clasifique al mundo iberoamericano, y a América Latina en particular, como destino peligroso".
El secretario general de la OMT, no quiere tampoco minimizar importancia al aumento de las tasas de homicidios en países como México, Guatemala y Venezuela, entre otros, pero sí apunta que el turismo no siempre se ve afectado por ello. "Hay que ser realistas, existe un factor de miedo y un riesgo en cualquier parte, en cualquier ciudad grande del mundo, incluso en los destinos desarrollados: crímenes, atracos... Los riesgos tienen una forma, una naturaleza y una intensidad distintas. Sí, a veces ocurren ciertos incidentes, un ataque armado, un secuestro, un asesinato o disturbios civiles. Afectan a un destino durante un periodo de tiempo -se puede observar cómo la gente deja de ir al lugar en cuestión temporalmente-, pero, una vez que la situación cambia, la gente vuelve. No hay región en el mundo tachada de manera permanente como área tabú a causa del riesgo", sostiene.
Rifai se apoya en el Barómetro del Turismo Mundial indicador construido por la OMT para corroborar sus afirmaciones: según los últimos datos disponibles, la llegada de turistas internacionales a Colombia, Guatemala y Nicaragua, por ejemplo, creció en 2009 un 9,3%, un 3,1% y un 9,4%, respectivamente.
"Naturalmente, México, Guatemala y otros países de la región tienen que trabajar respecto a los retos sociales, y en ello están. Pero también es cierto que el número de visitantes a México, por ejemplo, sigue creciendo. Lo que ha afectado a México, más que cualquier otra cosa, ha sido el H1N1. Ese sí que es un tabú: una amenaza para la salud tiene un efecto disuasivo real", explicó. El caso de México es ejemplar para ilustrar ese fenómeno: la epidemia de la gripe A (H1N1) que asoló al país durante la primavera de 2009 acabó con la tendencia positiva de las llegadas internacionales. Si en el primer trimestre de ese año aumentaron un 8%, a pesar de la crisis sufrida por el sector en general, en el segundo cayeron un 19% y en el tercero, un 8%, respecto a 2008.

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